La Voz de Pinares

Sociedad


El tiempo engulle vestigios y huellas del pasado romano de Palacios de la Sierra


Itinerario histórico. Desde ‘Los Paredones’ hasta el muro de San Miguel, pasando por los puentes Requejo y Mojón se forma un itinerario que rememora diversas posibilidades de cómo era el municipio en la época romana, si bien la accesibilidad del recorrido es poca y los restos se encuentran en estado de ruina y a punto de desaparecer.


Hace miles de años que existen poblados en la comarca, pero no se sabe toda la historia. En el término de Palacios de la Sierra algunos reductos del pasado luchan entre la maleza por no quedar en el olvido. Es el caso de la villa romana, el puente Requejo o el Mojón. Lucio Ibáñez es el propietario del terreno que alberga las ruinas de lo que parece ser una edificación romana, ‘Los Paredones’; además es un enamorado de su pueblo y de la historia de éste. “Habría que poner en valor estas ruinas, es una pena pero desde que el señor Manrique (párroco y cronista local) las estudiara ya nadie se ha preocupado por ellas”, dice este vecino. Desde el Ayuntamiento palaciano, sin embargo, son conocedores de la situación del patrimonio histórico local. “El problema -dice el alcalde, Julio Munguía- es que la administración local no puede hacer nada. Son lugares protegidos donde no podemos actuar. Hemos solicitado muchas veces al gobierno autonómico que ponga en valor la villa romana y el castillo, pero no hay dinero”.

Según el estudio sobre su patrimonio realizado para el Consistorio en el año 2004, estas ruinas son un elemento singular ubicadas en suelo rústico de protección cultural y todavía se desconoce su origen y naturaleza, aunque se sitúa en la época romana, sobre el siglo cuarto. Se le dan dos posibles usos: como vivienda o como termas. Tampoco se sabe si se trata solo de los muros visibles o la edificación se extiende alrededor, pues se han encontrado muestras de la época romana en el entorno y queda mucho por descubrir en el subsuelo. El mejor conocimiento de estas ruinas serviría para cubrir un vacío poblacional palanciano, desde los celtíberos hasta el altomedieval del siglo XI.

Siguiendo el paseo histórico aparece el puente Requejo, posiblemente romano en su origen pero modificado posteriormente. Es una de las tantas muestras de la activa vida de los antepasados palancianos que ahora se mantiene medio escondido junto a un camino de asfalto. Peor condición mantiene el puente Mojón, apenas visible entre la maleza y poco accesible para ser visitado. “Había un camino que llegaba al puente pero con las pacerlaciones se ha perdido”, cuenta Basilio, un vecino. Se atribuye este camino al que cruza el Requejo y se relaciona con la villa romana de ‘Los Paredones’.

El círculo se cierra con el muro de la ermita de San Miguel, cerca de ambos puentes. Todo parece apuntar a la existencia de un poblado, el de San Miguel, en esta zona. La cercanía de la importante ciudad romana de Clunia podría haber promovido una rica localidad en este espacio de la que ahora apenas quedan vestigios.

Se han realizado excavaciones, los mayores recuerdan que se encontraron esqueletos “muy grandes y con todos los dientes” rememora un palanciano; mosaicos, estelas y gran variedad de retales que forman la milenaria historia del término de Palacios de la Sierra. Queda evitar que el tiempo engulla sus recuerdos materiales.

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