Descubriendo los ‘secretos’ de Talveila
entre roca y roca. Un grupo de estudiantes de quinto curso de Geología de la Universidad Complutense de Madrid ha visitado la localidad de Talveila para estudiar la grandísima riqueza y patrimonio paleontológico del lugar. El objetivo, además de aprender, es crear señalización del lugar y conseguir la construcción de un museo.
21 de Mayo de 2010
“Cuando ves cómo ha cambiado el pueblo burgalés de Hacinas desde que abrieron el Centro de Visitantes del Árbol Fósil, te das cuenta de lo importante que son este tipo de infraestructuras que apuestan por la divulgación cultural y paleontológica, con lo que esto supone para el turismo, para la riqueza y el desarrollo de la zona”.
Con el recuerdo del cambio positivo de un pueblo como el de Hacinas que apostó por un proyecto ambicioso, se ha marchado un grupo de estudiantes de Geología de la Universidad Complutense de Madrid que desde hace seis años visitan, durante varios días, la localidad de Talveila y sus alrededores para realizar prácticas de una de las asignaturas de quinto curso, percepción y excavación paleontológica.
El pueblo de Hacinas ha resultado para ellos un ejemplo de lo que quisieran conseguir para Talveila. Un municipio, con grandísima riqueza y patrimonio paleontológico, que podría convertirse en punto de referencia de la paleontología no solo de la comarca de Pinares, sino de España entera.
Este proyecto, ideado por estos estudiantes, consistiría en la señalización de puntos de interés paleontológicos, lo que lograría para Talveila un punto fuerte para el desarrollo económico.
“Cada año que vamos a Talveila vemos que es mayor la necesidad de hacer señalización porque es una zona con una riqueza paleontológica muy grande y se podría enlazar con una red más amplia de la comarca dando al turista una posibilidad de visitar varios puntos importantes que atraerían a mucha gente de fuera con el desarrollo que eso conlleva”, explica la directora del proyecto Marisol Ureta, geóloga y profesora, procedente del municipio pinariego de Canicosa de la Sierra y añade: “Pinares cuenta con muchos requisitos y muchos puntos fuertes que ofrecer. Si se desarrollara turísticamente el patrimonio paleontológico de municipios como Talveila, en conjunto con la riqueza histórica de otros pueblos, se crearía una oferta global que sería un elemento clave para el desarrollo de todos los pueblos de Pinares. Sería un plan de dinamización importante”.
Etapa jurásica.
El grupo de jóvenes se centró durante su visita a Talveila en los ricos afloramientos del lugar, enclavados en la etapa jurásica. Prueba de ello son las huellas de dinosaurio visibles en varias de las rocas del municipio soriano. “En Talveila tenemos sedimentos marinos, también podemos encontrar ejemplos de ambientes donde hay muchos grupos de fósiles que vivieron hace 180.000 millones de años, encuentras también, a lo largo del recorrido, arrecifes y esponjas”, añade Ureta.
Divulgar, de una forma sencilla, toda la gran variedad paleontológica que el visitante puede encontrar a su paso es el objetivo de estos madrileños.
Otra propuesta que viene ‘cuajándose’ desde hace tiempo es la creación de un museo en la localidad de Talveila con clasificaciones de material desprendido de las rocas, con información y explicaciones... Todo ello con el trabajo desinteresado de los alumnos de Geología de la Universidad Complutense de Madrid. “Es algo muy fácil puesto que el mayor trabajo que es estudiar el lugar ya está hecho. Solo necesitamos un sitio para ubicar este museo y ahí es donde las instituciones tienen que colaborar. Montar un museo sería algo, para mi opinión, muy importante para el pueblo de Talveila, y tienen que valorar el esfuerzo que los estudiantes llevan haciendo durante seis años y que, además, lo donarían al propio museo sin ningún tipo de coste. Más fácil imposible”, comenta la directora.
Uno de los factores fundamentales llevados a cabo por el grupo de geólogos enclavados en la capital madrileña es la labor que desempeñan a posteriori en la zona donde han realizado los estudios, en este caso Talveila. Una vez terminado el curso regresan al pueblo soriano para explicar y divulgar a la gente qué es lo que se ha estado haciendo aquí a lo largo de estos días.
Además de visitar las localidades de Talveila y Hacinas, los estudiantes no pasaron por alto la localidad de Salas de los Infantes y su Museo de los Dinosaurios en su último día de visita por la zona. “La verdad que el Museo de Salas de los Infantes es otro ejemplo, como el Centro de Visitantes de Hacinas, de que es importante continuar con este tipo de proyectos que tienen una gran demanda turística y que consiguen enseñar la riqueza de una comarca entera”, concluye la directora.